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18 mayo 2011

Cambridge: una visita

Aquí les traigo mis recuerdos de Cambridge. Este fue el lugar del que les hablé, al que fuimos hace unas semanas. El día estaba hermoso, caluroso, soleado. Salimos de Londres alrededor de las ocho de la mañana, de la estación Victoria ubicada en el centro y llegamos a Cambridge como a las diez de la mañana. Nos bajamos en una pequeña plaza y de ahí caminamos hasta el centro de la pequeña ciudad estudiantil. Lo primero que saltó a mi vista fueron todas esas bicicletas por doquier. Y después me quedé asombrada de la belleza de la arquitectura del lugar. Fue como si hubiera llegado a un sitio conocido por mí. Y es que claro, luego de ver todas esas películas del Rey Arturo, de sus caballeros, princesas, trovadores, castillos y escudos, y de haber leído las historias de Chrétien de Troyes quien recrea a todos estos personajes en sus narraciones, era normal que sientiera que pertenecía a ese lugar. Esos son los pequeños juegos de la mente. ¡Sin duda la autora de Harry Potter encontró su inspiración en ellos!

El centro de Cambridge está conformado por los famosos Colleges, algunos de ellos antiguos pero todos ricos en arquitectura e historia. Muchos estudiosos han pasado por sus aulas, entre ellos Charles Darwin e Isaac Newton. El ambiente de todo el lugar transmite tranquilidad y motiva al estudio. Provoca estudiar ahí. Se pueden entrar a los college y hacer un pequeño recorrido por ellos. La entrada a cada uno de ellos cuesta alrededor de 2 libras y vale mucho la pena pagarlos. Ir a Cambridge y no entrar a los Colleges no tiene sentido porque ellos son el alma del lugar.

Muchos de estos edificios se levantan a la orilla del río Cam, el cual le da su nombre al lugar. El río tiene numerosos y pequeños puentes, cada uno con una historia diferente. Y se puede viajar en pequeños botes a lo largo de él, los cuales se pueden alquilar de forma personal. Para avanzar por el río, hay que empujar la balsa con una larga vara la cual se puede quedar enganchada del fondo o salirse de nuestras manos, corriendo el pequeño y gracioso riesgo de quedemos parados en algún lugar del río. Claro, no es mayor peligro porque es un río estrecho y está, por su puesto, lleno de turistas. Así que cualquiera puede socorrernos.

La pequeña ciudad está llena de cafés, así que bien vale la pena comer en alguno de ellos un almuerzo ligero y al final de la tarde, antes de regresar, nos podemos recostar en la grama, a los lados del río y dejar que la mirada pasee sobre las barquitos que pasan. Y sin más que agregar, pues me tengo que ir a seguir con mis cosas, los dejo con estas fotos, una pequeña mirada a Cambridge.

P.D. Ah! Por cierto, si quieren quedarse en la ciudad a pasar la noche, las habitaciones de los estudiantes se pueden alquilar. Así que si planifican con antelación, podrían disfrutar de lo que deben de ser unas curiosas habitaciones.

Bridge of Sighs

boats

EL-0563

EL-0560

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details

EL-0537

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detail

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vitrales de otro tiempo

old house

life in the streets

Bici life

bici

Bicis

Calles de Cambridge

Pueden visitar la página: Visit Cambridge, donde encontrarán una rica información.